Puentechatarra y alrededores

En la actualidad el mundo exterior es un lugar peligroso y letal. Un enorme y casi desértico yermo infinito salpicado por los restos del Mundo de Antaño. Allí las enfermedades y la contaminación aún están muy presentes, y las luchas por los escasos recursos han convertido a sus habitantes en gente dura, que no duda en utilizar la fuerza para conseguir lo que necesita.

El antiguo mundo como lo conocemos, e incluso la existencia de las Megalópolis, son ahora poco más que leyendas y cuentos de viejas entre la mayoría de la población.

Ante la falta de fuentes de energía y de gente que sepa crear y arreglar aparatos complejos, la tecnología se ha visto reducida a los instrumentos más básicos, reciclando todos los restos que pueden encontrar de tiempos mejores o lo que las élites tras los muros desechan.

Pero conseguir esos restos no es sencillo. Las ruinas de las antiguas ciudades abandonadas son el reducto de monstruosidades mutantes, muertos andantes y cosas aún peores, por lo que sólo los locos se atreven a adentrarse en ellas.

A pesar de todo, a lo largo del Páramo se pueden encontrar pequeños asentamientos, normalmente fortificados de las maneras más dispares, que intentan salir adelante. Algunos funcionan como centros de comercio, otros son la manera de que varias personas unidas no demasiado fuertes individualmente puedan sobrevivir, otros mantienen pequeños invernaderos que proveen de comida, otros son como fuertes blindados de alguna facción… En estos lugares la moneda de comercio más utilizada son las balas, un recurso valioso como ninguno en este duro lugar.

Además, el Páramo contiene innumerables bandas de pandilleros que lo recorren buscando recursos o haciéndose con ellos por la fuerza, engendros mutados que habitan zonas donde nadie cuerdo querría estar, extravagantes individuos especializados en reciclar restos de tecnología, o cultos a dioses de lo más variopinto. Son algunas de estas luchas entre facciones las que se representan en el juego.

Puentechatarra y alrededores

Intentar abarcar todo el Páramo sería imposible, puesto que todo el mundo es el Páramo, y hay facciones innumerables a lo largo de toda su extensión. En lugar de eso, nos centraremos en la zona que se encuentra alrededor de Puentechatarra, uno de los asentamientos más importantes en cientos de kilómetros a la redonda. Hay que tener en cuenta que esta zona sigue siendo un territorio muy vasto, donde sólo están referenciados los lugares que ahora tienen más importancia. Hay muchísimos asentamientos pequeños que no se mencionan, así como innumerables restos de antiguas ciudades pequeñas, pueblos y construcciones.

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Puentechatarra

Sin lugar a dudas, el asentamiento más importante de toda esta zona es Puentechatarra, el principal lugar de comercio que se puede encontrar en el Páramo en semanas de trayecto. Está situado en la cuenca de lo que fue un río de considerables dimensiones, bajo los restos de un enorme puente que lo cruzaba. Estos restos son usados para formar un laberinto de casas y distintas construcciones que cuelgan de él, que se unen con la parte inferior mediante pasarelas y ascensores manuales, lo que hace que el lugar tenga varias alturas sobre las que moverse. El asentamiento está bien protegido, con un par de muros, parecidos a presas, que cubren las entradas desde el cauce, a ese tramo del río, y una serie de alambradas que protegen el acceso al puente en la parte superior. Sin embargo, no son sus murallas lo que le proporciona su capacidad de sobrevivir, sino el status que ha adquirido entre todas las facciones de esta parte del Páramo. Puentechatarra es un territorio neutral, un lugar para comerciar, conseguir información o evadirse, sin que haya que estar pendiente de quien te pueda atacar. Aquí la violencia está prohibida, y son las propias facciones quienes se encargan de que esta no se abra paso, castigando duramente a sus propios miembros si rompen las normas. Todos saben que Puentechatarra es un lugar necesario, un lugar donde abastecerse y comerciar. Hasta las bandas con mayor rivalidad se cuidan de que la cosa no se desmadre, e incluso los mutardos pueden venir aquí y tratar con el resto de facciones.

Más de mil de almas consideran a Puentechatarra su hogar. Una serie de invernaderos y granjas proporcionan alimento, y dos profundos pozos son capaces de sacar agua fresca del subsuelo. Hay tiendas, tascas, burdeles… lo más parecido al paraíso dentro del desolado paisaje que lo rodea. Incluso se ha construido un estadio de hockey arena, un deporte sangriento y brutal (aunque no tanto como las luchas del pozo de Sinagua) que entretiene a las masas y que ya cuenta con varios equipos en una liga regular. También se ha establecido una división de la ciudad en distintos barrios, controlados por un Consejo formado por los cinco representantes más influyentes de entre ellos (realmente, los que vienen de barrios anexos a alguno de los pilares del puente, más los de la zona superior que cruza el antiguo cauce del río).

La Vía Tocha está formada por la antigua carretera que pasaba por el puente, a cuyos ambos lados se han ido construyendo viviendas, comercios y todo tipo de recintos. Son los edificios más sólidos y mejor asentados de todos los niveles de Puentechatarra, así que aquí viven los más acaudalados e influyentes de sus habitantes. También es la zona mejor comunicada, ya que ambos extremos del puente dan a un ramal de la antigua Interestatal 70, por lo que están fuertemente vigilados desde torres y barricadas para evitar cualquier sorpresa en ambas direcciones. Su representante en el consejo es el comerciante Corey Banks.

La Viga fue el primer barrio fundado en Puentechatarra, protegido bajo el pilar sur del puente, del que toma su nombre. Es uno de los más extensos e influyentes de la ciudad, y bastante tranquilo dentro de lo que cabe gracias a que la banda de La Trini se encarga de que las cosas no se desmadren en exceso. También es uno de los que más riqueza mueve y el que más visitantes atrae gracias a sus tiendas, canódromos, perreras y locales de bebidas. Además es pionero en el proyecto del Kole, una escuela donde se intenta impartir una educación básica a los niños ponteños antes de soltarlos a su libre albedrío por el Páramo. Su representante en el consejo es la pandillera Dina Dinamita.

Mierdero es, como su propio nombre indica, el vertedero no oficial de la ciudad. Aprovechando un arroyo que desciende por la pared del cañón, en él se vierten prácticamente todos los desperdicios de los barrios del sur. Aún así hay quien termina viviendo aquí, entre chabolas, montañas de basura y animales semi-salvajes. Muchos huérfanos, pandilleros traumatizados por sus años de luchas o comerciantes arruinados dan con sus huesos aquí, así como las prostitutas más viejas o ajadas que ya no quieren en Sobatetas, y que terminan trabajando en el local más barato, mugriento y poco recomendable de Puentechatarra: el Reyxol.

Atechao es un pequeño barrio entre La Viga y Amarillo, llamado así porque está justo debajo de la estructura principal del puente y se salva de muchos de los desprendimientos o accidentes que ocurren en otros barrios. Está formado casi en su totalidad por las viviendas de los currantes ponteños, que simplemente desean sacar adelante su día a día sin meterse en movidas extrañas.

Chupapiés está encajado entre Mierdero y Los Jonkos, por lo que en principio no debería ser un lugar muy agradable para vivir o estar, pero a pesar del mal olor que arrastra el viento desde las granjas porcinas del oeste, los drogatas que van y vienen hasta el río Canalillo, o la gentuza que se mueve por Mierdero, hay gente que intenta ganarse la vida aquí abriendo modestos negocios o estableciendo su hogar. Uno de los más famosos personajes que han decidido establecerse aquí últimamente, intentando dar una apariencia de respetabilidad al lugar, es el Dr. Sarious, que ha abierto la sede del Gremio Electroprotaico de la Carne y el Metano. El nombre del barrio proviene de “algo” que vive en el río y que tiene la fea costumbre de babosear o lamer los pies de cualquier incauto que lo atraviese para atajar.

Amarillo está justo sobre el cauce del Canalillo, así que todos sus niveles están elevados sobre el nivel del suelo aprovechando la estructura del pilar central del puente. Al principio se llamaba Vistalrío, pero la fea costumbre de sus habitantes de orinar desde sus pasarelas y barandillas directamente al río propició el cambio de nombre. Este pilar del puente también presenta un malsano color amarillento-verdoso, por aquellos que creen que orinar contra la pared para que arroye hasta el río, es más educado que hacerlo directamente desde las plataformas exteriores. Es algo más caótico que La Viga, con más inseguridad y violencia, pero en general es un barrio obrero con familias normales. Su representante en el consejo es el chatarrero retirado Lucius el Lupas.

El Paseíllo no es realmente un barrio habitado, sino una simple franja despejada que discurre junto al río Canalillo. Cuando la gente empezó a coger la costumbre de dar paseos por aquí, o cruzar esta zona para dirigirse a la Plaza del Pacto, florecieron toda una serie de tenderetes y puestos ambulantes que ofrecen sus mercancías a voz en grito a cualquier viandante.

Sobaco es el barrio más pequeño de todos, enclavado en el fondo del río y con pocos niveles que asciendan hacia la Vía Tocha. Aquí predominan los negocios de restauración, comida rápida y garitos de bebidas y apuestas. El nombre le viene, indudablemente, del olor creado por la mezcolanza de todas las fritangas, guisos, parrillas, vomitonas y sudor de la gente que se afana entre fogones y freidoras, que no resulta en absoluto agradable. A pesar de su tamaño también es un lugar muy apreciado por los viajeros para comer y beber algo (rapidito) antes de seguir viaje.

Sobatetas es el barrio rojo de Puentechatarra. Para gran disgusto del Colectivo de Ponteños por la Moral, el Decoro y la Familia, este barrio (que además cuenta con representante en el consejo por estar adyacente al pilar norte) se ha convertido en el paraíso de prostitutas, acompañantes y negocios del placer. No hace falta explicar el origen de su nombre, sólo que es el mejor lugar para encontrar compañía de ambos sexos tanto si estas de paso por el Puente como si vives al otro extremo. Los chulos y madames de la zona se han organizado bastante bien para evitar que sus clientes sufran un exceso de atracos o estafas, así que es un lugar relativamente seguro y tranquilo por el que dejarse caer. Su representante en el consejo es el proxeneta Antoine le Magnifique.

Hostiejas es, aparte de Los Jonkos y Mierdero, el barrio menos recomendable para ir. Las pandillas campan a sus anchas e impera la ley del más fuerte. Si entras aquí debes estar seguro de poder defenderte solito, porque nadie va a ir a echarte un cable. Los Kafres de Túnel tienen aquí su base de operaciones, una banda especializada en recorrer las alcantarillas y conductos subterráneos de la zona para obtener botines muy inusuales; la entrada al casi mítico Túnel 666 también está en este barrio. Su representante en el consejo es el luchador de pozo retirado Mascacaras.

A estos hay que unir algunas zonas separadas del puente propiamente dicho, pero que también forman parte del asentamiento de Puentechatarra. Serían la Plaza del Pacto, zona de comercio, tenderetes y mercado, donde también se reúne el Consejo ciudadano, bautizada así por el acuerdo que puso fin a las rencillas entre las diversas facciones y estableció la ciudad como zona más o menos neutral para cualquiera que acudiese sin malas intenciones. Los Jonkos, una zona de cañaverales entre Mierdero y las zonas exteriores, donde se reúnen los vagabundos, drogatas y alcohólicos de la ciudad para pasar el día sin hacer nada salvo… bueno, lo que saben hacer. El estadio, una zona vallada y con gradas donde se disputan los partidos de hockey arena, que está justo al norte de la Plaza del Pacto. Y la zona exterior de granjas, donde viven los más valientes o desesperados, en casas aisladas donde cultivan todo lo que se pueda obtener de esta tierra seca, o crían animales de corral para alimentar a la ciudad.

Puentechatarra

Boceto de un mapa de Puentechatarra, realizado por el Dr. Sarious

Samanthia

Si bien los Carroñeros son nómadas y no llaman hogar a ningún sitio, si hubiera uno sería este. El asentamiento debe el nombre a Samantha, una antigua Carroñera que por amor decidió dejar la peligrosa vida de sus compañeros y asentarse permanentemente. Si bien es cierto que desde aquel primer amor ha debido haber una veintena detrás, se ha mantenido firme en su propósito de dejar de pulular de uno a otro lugar, y es la autoproclamada Baronesa del lugar (al que ella intenta que se le conozca como Baronía Industrial, pero nadie lo llama así). El sitio es un laberinto de máquinas de vapor, aparatos mecánicos e ingenios indescriptibles. Las explosiones accidentales suceden casi a diario, y la fama de locura envuelve a todos sus habitantes. Aún así tienen los suficientes ingenios funcionales como para defender el lugar, y si vienes con intenciones amigables, es un sitio perfecto para encontrarse con grupos de Carroñeros con los que comerciar.

Los Gemelos

Los Gemelos se alzan como dos gigantes en medio del Páramo, vigilando todo a su alrededor. En realidad estas enormes estructuras son los dos últimos reactores en pie de una antigua central nuclear, pero para un gran grupo de mutardos es mucho más, su hogar. Rodeados por decenas de kilómetros donde la contaminación es mortal para los humanos, los mutardos pueden vivir con relativa seguridad en este lugar, donde parece son liderados por un misterioso mutante que se hace llamar Prometeo. Hay infinidad de rumores sobre este mutardo, algunos que indican que sólo busca vivir en paz, otros que hablan de que está reuniendo un ejército con el que la Nueva Raza conquistará el Páramo. Lo único seguro es que hasta ahora no ha movido ficha, y ni siquiera su existencia ha sido evidenciada.

Sinagua

Sinagua se encuentra en el centro de un antiguo lago que ahora está totalmente seco. Es un lugar de mala muerte, sucio, maloliente y sin casi ninguna ley, rodeado de chapas metálicas y madera. No merecería la pena reseñarlo siquiera si no es porque es el mayor centro de luchas del pozo de toda la zona. Las apuestas se suceden sin parar, y las balas cambian de manos a una velocidad pasmosa. Además, si alguien está lo suficientemente desesperado, y es un buen luchador, puede llegar a triunfar peleando en los pozos, y convertirse en una leyenda como Ochodedos, Rufus el Destripador o Rosie la Letal.

Dirigiendo Sinagua se encuentran los Señores del Pozo, cuyo nombre rimbombante engloba a las cuatro familias que mueven todo el cotarro de las apuestas en el lugar, y que tienen a un buen número de pandilleros mercenarios contratados para que nadie trate de arrebatarles este negocio.

El Baldío Final

Toda la gente de esta parte del Páramo sabe que más allá del Baldío Final sólo hay muerte, nadie se ha internado allí y ha vuelto… o al menos nadie que haya podido demostrarlo. Siempre hay rumores relativos a este lugar, gente que dice que conoce a alguien que fue allí y volvió, que más allá hay un paraíso verde de tierra fértil, o un cementerio interminable, o mil historias más. En los últimos tiempos no son pocos los que han mencionado haber escuchado tremendas explosiones, o visto enormes columnas de humo más allá del Baldío Final, pero quien puede creer todo lo que se cuenta sobre ese lugar.

Santuario de la Vigía

Situado en los restos de una antigua abadía, se encuentra el Santuario de la Vigía, el lugar donde se reúne la congregación de adoradores del Ojo de Fuego. Poco se sabe de este grupo, puesto que es bastante hermético, y cuando salen del lugar, siempre en grupo, no mencionan nada de sus creencias, salvo que siguen la palabra de Yarus. Según se cree, la mayor parte del Santuario se encuentra realmente bajo tierra, en una serie de túneles y cámaras. Tanto secretismo no hace sino alimentar los rumores. Muchos dicen que todos sus miembros son raptados de niños, otros hablan de malvados rituales de sangre… pero lo cierto es que hasta ahora nadie ha podido ver de primera mano realizar nada sospechoso a los miembros de este culto.

Majauchsuwi

Todo lo que envuelve a este lugar es un misterio. Situado entre una serie de pequeñas colinas, se trata de las ruinas de un antiguo asentamiento de los Lenape, una tribu india que pobló estas tierras antes de la llegada del hombre blanco.

La zona está rodeada de leyendas de espíritus que recorren sus alrededores. El lugar está poblado por un grupo de personas que sigue las antiguas costumbres de los Lenape, e incluso hablan su idioma, cosa realmente extraña, pues llevaba muerto más de mil años. El mismo nombre del lugar significa “unión”, o “ser una mente”. Son extremadamente territoriales, no dudando en acabar con la vida de cualquiera que se adentre más allá de los tótems que tienen colocados como advertencia.

Fuerte Germania

Este lugar fortificado es la base y campo de entrenamiento del Quinto Reich, un grupo de pandilleros que siguen una doctrina radicalmente pro-humana. Su líder, Aaron Schwartzman, encontró la iluminación en unos viejos documentos del siglo XX que hablaban sobre el régimen alemán nazi, y decidió hacerse llamar desde entonces el Führer y llevar a cabo la palabra de Adolf, más o menos. Como no estaba seguro si después había habido un IV Reich o no, decidió llamar a su banda el V Reich.
Aunque tocapelotas, hasta hace poco tiempo eran un grupo bastante risible. Pero dos golpes de suerte bastante cercanos, los han hecho encontrar en un búnker a los Ubersoldat, y en el museo privado de una mansión antiguo equipo nazi, lo que los ha convertido en una fuerza a tener en cuenta en la zona de Puentechatarra.

Pozocerdo

Con el nombre de Pozocerdo se conocen a las ruinas de una antigua ciudad de considerable tamaño. Como sucede con este tipo de lugares, son el hogar de monstruosidades mutantes depredadoras, trampas explosivas aún activas y de enormes cantidades de pochos. Este lugar es fácilmente reconocible a distancia, pues por alguna razón desprende un insoportable hedor que llega a kilómetro de distancia de las propias ruinas.

Colinas del Mordedor

Este grupo de pequeñas colinas y lomas no muy pronunciadas es el hogar de manadas y manadas de mordedores, unos animales de pequeño tamaño, pero con una ferocidad y unas enormes mandíbulas que hacen que en grupo sean unos depredadores implacables. No es un lugar donde convenga adentrarse sólo.

Torresbrillantes

Esta antigua ciudad, aunque claramente en ruinas, sufrió menos que la mayoría, y aún se mantienen en pie unos enormes edificios de acero y cristal, que parecen iluminar toda esa parte del Páramo cuando el sol se posa sobre ellos. Es uno de los lugares preferidos por los Chatarreros para adentrarse en busca de restos que puedan ser aprovechables, pero al igual que todas las ruinas de ciudades, es un lugar enormemente peligroso. Bandadas de mutaciones voladoras, cazan a todo ser vivo que vean internarse en sus territorios, y hay autodefensas y trampas explosivas en un número mayor del que ya habitualmente se encuentra en este tipo de lugares.

Minas del Olvido

En el borde occidental de las Colinas del Mordedor, se encuentran las conocidas como Minas del Olvido, pues eso es lo que les sucede a quienes terminan allí. La entrada a las minas está cubierta perfectamente tras un muro de hormigón y una enorme puerta de acero, y nadie ha conseguido averiguar que se esconde en su interior. Sin embargo, las historias sobre gente secuestrada por todo el Páramo para trabajar allí como esclavos se suceden cada poco tiempo.

Polvareda

No queda prácticamente ni un edificio en pie en las ruinas de esta ciudad de antaño. Los escombros siembran las calles y lo peor es que un denso y oscuro polvo no deja casi visibilidad incluso durante el día. Pero sabiendo que los restos de las ciudades son sitios chungos en donde es mejor no meterse, y este en especial es menos apetecible de lo normal, lo raro de narices es encontrarse con que hay gente que está viviendo aquí dentro. Ni idea de si son totalmente humanos o no, porque siempre salen tapados hasta arriba con ropa gordota y máscaras de protección contra la contaminación. Aunque se piensa que son feos a rabiar, y es que si no para qué iban a andar tan tapaditos. De vez en cuando alguno abandona la ciudad para comerciar (siempre solos) y bueno, son gente poco dada en palabras que no monta ninguna bulla rara. Lo poco que se sabe es que viven en algún refugio subterráneo, que a pesar del peligro por el día se dedican a buscar cosas en la ciudad y que si entras en su zona tienen la decencia de avisarte para que te largues y no degollarte al momento ni nada así.

Refinería de Tex’co

Una serie de pozos petrolíferos totalmente operativos que rodean a una gran refinería, todo esto totalmente amurallado y defendido. El asentamiento pertenece a los Hijos de la Sangre Negra, una congregación que veneran el petróleo como una fuerza casi mística que provee Tex’co, una especie de deidad.

La Gran Raja

Pocos sitios hay que su nombre pueda definir tan claramente. Una enorme grieta salida de la nada con un largo de cientos de kilómetros y una profundidad de la de echar un lapo y que no escuches como suena al caer. La única manera de atravesarla sin rodear es por el Paso del Permabán. Hay que tener cuidado, ya que en las partes escarpadas más arcillosas hay colonias de avispones titiriteros. Si ves alguna persona o animal andando raro, trata de evitar esa zona, porque posiblemente sea un avispocho, una criatura donde los avispones han depositado sus huevos y que se ha convertido en una especie de zombie controlado por las larvas. Muy chungo y asqueroso, trons.

Paso del Permabán

Si quieres atravesar la Gran Raja y no tener que rodear un chorrón de kilómetros, el Paso del Permabán es tu única oportunidad. En es te paso puedes encontrar una enorme plataforma hecha con diferentes trozos de metal, y con pinta de desplomarse en cualquier momento, que en su zona central está elevada para impedir el paso. Sus dueños no son muy complicados, si pagas la tasa bajan la plataformay puedes pasar, si no pues no. Ya está, esas son las normas. Les da igual que tengas buena pinta o mala, que vayas a comerciar o a saquear, si quieres pasar pagas. Por supuesto hay quien ha pensado en zascandárselos y evitar el pago, pero las decenas de explosivos que tienen bajo la estructura listos para ser activados si alguien se pone tonto han funcionado hasta ahora perfectamente como medida disuasoria.

Las Tierras Ácidas

En el territorio que va desde Los Gemelos hasta la refinería de Tex’co se encuentran las Tierras Ácidas. Una gran extensión de tierra volcánica con géiseres, fumarolas, lagos sulfurosos, ríos de lava y demás lindezas. Por alguna razón, cada año que pasa el territorio avanza un poco más, y los viejos cuentan que sus abuelos les contaron que antes esa parte era de lo más normal. La gente prefiere evitar este paso, ya que es abrupto, no hay ni gota de agua potable, tiene un ambiente bastante venenoso y de vez en cuando hay temblores de tierra y desprendimientos. Sin embargo, hay constancia de que está habitado, pues más de una persona no dada a soltar trolas ha llegado a ver a los legendarios jinetes de zancudos.

El Bosque Vivo

En la parte más alejada al norte de lo que podríamos considerar la zona de Puentechatarra se encuentra el Bosque Vivo. Aunque ya sabemos que toda nuestra zona es más bien un secarral, el Bosque Vivo es todo lo contrario. Las plantas han crecido descontroladamente y hay árboles que se pierden en la alturas, con una frondosidad tan grande que la visibilidad es bastante reducida. Y sobre todo, aquello que no es venenoso, te come, da igual que sea una planta o un bicho. Puedes encontrar deliciosos frutos imposibles de conseguir en otra parte, pero a ver quien es el chulito que se hace con ellos. Hay rumores de plantas inteligentes, de hombres salvajes y de árboles que caminan, pero sobre todo de monos humanoides cabalgando dinosaurios. Pero ni caso, porque nadie ha penetrado demasiado en este lugar, o al menos ha vuelto para contarlo.

Luckyland

Los restos de Luckyland son sin lugar a dudas uno de los lugares más curiosos que os podéis encontrar en esta zona. Se trata de un antiguo parque de atracciones dividido en cuatro cuadrantes con temáticas diferentes: Caribean Corsairs, Samurai Shodown, Western World y Medieval Mayhem, rodeando a una zona central dedicada en exclusiva a las cosas que molaban a finales del siglo XX, Retro Revival. Pese al paso del tiempo, muchas estructuras del lugar aún se mantienen en pie. Esto es debido a que muchos de los sofisticados animatrónicos de aspecto humano (bueno, y de otros aspectos más inquietantes como las mascotas Friki Granudo, o la Cosplayer Jamona), que no sólo se encargaban de los espectáculos, sino también de buena parte del mantenimiento, siguen funcionando en estos tiempos. Sin embargo, su programación parece haberse corrompido, de tal manera que cualquier visitante es considerado un intruso al que hay que dar caza. Esto hace que si bien el lugar es digno de ser contemplado, hacerlo te convierte en un pato de feria, en un sentido bastante literal.

Vientocho

Nadie sabe que hay más allá del Gran Mar, pero sí que el último lugar civilizado que puedes encontrar hasta encontrarte con él es Vientocho. Si consigues atravesar las playas infectadas de enjambres de hormigones podrás divisar la imponente estructura de un faro sobre el mar. Si bien se encuentra sobre una pequeña isla, es posible llegar a él sin mojarse, puesto que una serie de barcos varados unidos por cuerdas, pasarelas y barandillas forman un camino sobre las aguas. Gracias a su posición fácilmente defendible, han conseguido sobrevivir sin muchas complicaciones, y si no vas en plan chungo no tienen problemas en comerciar. A pesar de que la zona es azotada por terribles tormentas y que en el mar hay monstruosidades enormes, usan pequeñas embarcaciones para salir a pescar en las cercanías. Y sí, son un poco raros, con sus armaduras quitinosas y sus pelazos, y comen cosas asquerosas con tentáculos, pinzas y conchas, pero viendo lo que uno se encuentra por ahí, se puede decir que no son mala gente.

7 comentarios

  1. Me encanta el trasfondo. La facción que según el trasfondo del páramo podría ser más interesante para mí es la del rollito Steampunk de Samanthia. Ya me estoy imaginando como serían las miniaturas. Espero que sea la próxima facción en salir, molaría mucho.

  2. Gente, recién (en realidad hace unas pocas horas) encontré esta pagina y este juego… simplemente me volaron la cabeza! amo este estilo de juegos y la verdad lo veo muchisimo mejor y hasta mas simple que Necromunda (a mi gusto hasta ahora el mejor juego de escaramuzas).
    Solo quiero decir que la historia es genial y la jugabilidad dentro de poco lo diré ya que ya me puse a molestar a mis amigos para probarlo xD
    Un Saludo desde Argentina y sigan con esto que esta genial

  3. Buenísimo trasfondo! Desde luego es una gozada tener un juego que no solo tenga minis y reglas, sino un trabajo detrás para crear un mundo donde disfrutar las partidas. Esperando ansioso el próximo crowdfunding 🙂

  4. Muchas gracias por vuestros halagos, gente 😀 Es un placer que la gente aprecie el trabajo que haces 😉

  5. Menuda pica llevo de leer trasfondo kie, pa cuando mas artículos de bestiario?

    • Israel Gutierrez

      Proximamente (la semana que viene) habrá un nuevo relato, y luego vamos a ampliar el mapa con nuevas localizaciones. Después una nueva personalidad… y luego por fin posiblemente nueva criatura del bestiario. Si es que no damos a basto :)))

  6. Desde que leí la entrada del mongolongo soy seguidor de todo lo que tenga que ver con Puentechatarra. Voy haciendo sitio a una banda de mutardos.

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