
Relato: Corre
– ¡Corre!, ¡corre!, ¡maldita sea tu madre! Nos van a coger por tu puta culpa. – Por favor, no puedo más, Amanda… ¡estoy perdiendo mucha sangre! – ¡Ahggg! Intentaremos llegar a aquellas ruinas. La larga huida no estaba saliendo como esperaba. Desde el principio no me había gustado que me pusieran al lado al novato del Reich, por muy humano que fuese, ni la ruta que nos tocaba explorar, pero no había podido hacer nada para evitarlo. Investigar ruinas del Mundo de Antaño en busca de algo de valor solía ser una misión relativamente simple: vas en silencio, investigas sin que te vean, coges todo lo que puedas cargar y desapareces a la primera señal de peligro. Sin embargo nada