
Relato: La Caravana
Salva se arrodilló detrás de una piedra, posó la bombeadora bien cargada encima de ella y apuntó con cuidado a las figuras que se acercaban. A su alrededor se movieron los demás integrantes de la caravana, un puñado de chatarreros (“recolectores”, les gustaba llamarse a sí mismos, aunque aquel nombre era mucho mejor que el despectivo “carroñeros” con el que los conocían en otros lugares) que regresaban a Puentechatarra después de varias semanas pateando el Páramo en busca de todo tipo de objetos, tanto modernos como del Mundo de Antaño. Los bufamellos iban cargados casi hasta los topes con innumerables sacos, cajas, arcones, mochilas, bolsas y piezas sueltas amarradas a sus estribos con cualquier cosa que pudiese servir a tal