Bestiario del Páramo: Rapturas

BestiarioDrSiriousHola trons.

Como todo quisqui sabe, el Páramo está lleno de bichos peligrosos, que te pueden arrancar las pelotas a poco que te descuides. Normalmente la basca se va por ahí a verlas venir, sin coscarse de qué bestia se puede encontrar, y luego pasa lo que pasa. Por eso he decidido dedicar mi vida a ser un masca de estos temas, siendo Bichólogo y Mutardólogo Oficial del Gremio Electroprotéico de la Carne y el Metano de Puentechatarra (del que soy miembro fundador, y también presidente, secretario, tesorero y especialista de campo). Soy el doctor Sarious e intentaré en esta Guía de los animales, criaturas y mutaciones del Páramo realizar un estudio chachi de los bichos que pueblan nuestro mundo.

Las rapturas son uno de los bichos más chungos que puedas topar por el Páramo, aunque por suerte no suelen salir de los límites de las ruinas de la ciudad de los antiguos llamada Torresbrillantes, así que tendrás que patear ganso para que una de ellas te eche el ojo.

Descripción

Estos mastuerzos voladores son bicharracos de tres metros, con una piel grisácea y una cabeza raruna, como si la piel se le hubiese escurrido pa`tras y de extraños colorinos azules y rojizos de lo más cantoso. Gastan una bocaza llena de dientes grandes de cojones y una gran mata de pelo que cubre su chepa y parte de la pechuga. Pero sus patas delanteras forman dos alas sin plumas como las de los murciégalos esos, muy feas y correosas, llenas de arrugas y verrugas, que usan para impulsarse en el aire y buscar presas que les molen. Las patas traseras terminan en garras feas, feas como de caer de culo mientras jiñas, retorcidas, afiladas y negras, y la única vez que he visto a una raptura caminando por tierra, para acercarse a un pobre chatarrero medio destripado que usaba sus últimos alientos para intentar alejarse a rastras de ella, hacía un sonido muy desagradable con ellas arañando la piedra mientras se ayudaba torpemente con las alas plegadas para avanzar. Su cuerpo termina en una cola enana, arrugada y bastante mierdera que no le sirve para ná, como la del penco de mi primo.
Lo mas malrrollero de toda su anatomierda son unos tentáculos de lo mas asqueroso y pringoso que le cubren toda la panza, y que serpentean y latiguean constantemente, como palpandolo todo y pringandolo de moco.

Hábitat

Como ya he dicho las rapturas no suelen salir de Torresbrillantes, lo cual es a la vez un misterio y un alivio de cojones. Al ser criaturas voladoras, que pasan prácticamente todo el tiempo en el aire, les gusta anidar también en las zonas más altas que puedan encontrar, y está claro que las grandes construcciones de metal y cristal que aún resisten en pie en medio de estas ruinas son los puntos más elevados en muchas millas a la redonda. Ayuda mucho también el hecho de que esas ruinas están protegidas todavía por un montón de trampas de mierda dejadas por quien coño fuese el cabrón que las dejó allí, desde explosivos ocultos, fosos, armas automáticas, minas y toda clase de putadas, así que como casi nadie va por allí, las rapturas pueden estar a su bola sin preocuparse de ningún enemigo natural que tenga los huevos de ir a por ellas así por las buenas.

BestiarioRapturaComportamiento

Las rapturas se llaman así por su manía de raptar a la gente y llevársela a las alturas de sus nidos (¡ojocuidao, que este nombre es original mío, pero está pegando fuerte!). No te pispas de nada, estás por ahí a tu bola echando un meo o revisando un montón de basura especialmente interesante… y lo último que sabes es que de golpe se te ha hecho de noche y una sombra cae sobre ti. Si tienes suerte, al bicho simplemente le ha tocado las bolas (si, tienen bolas) tu presencia en su territorio y te matarán al instante de un bocao que te arranque la tarra de cuajo, pero si no, un chirrido agudo, una breve sombra sobre tu cabeza y ¡zaska! una agonía de la ostia mientras te levantan por el aire atrapado por sus tentáculos panzeros mientras te transportan hacia Torresbrillantes. No puedo ni imaginar lo que pasará en sus “nidos”, una vez llegadas con su presa, pero estoy seguro de que nada bueno, ¿vale? No quiero saber cómo son sus putos nidos, ni cuántos huevos ponen, o si ponen huevos siquiera (los machos tienen pilila y las chorbas de lo otro, así que no aseguro lo de los güevos), ni si sus crías son como pelupuchitos abrazables o ya tienen cara de hijoputas nada más nacer… Son bichos malos, malos. De los de estar muy lejos cuando aparecen, auténticos demonios a los que no hay que acercarse.

Usos

Venga, ¿estás de coña? ¿Para qué va a servir un murciégalo-calamar con cara de escroto, carnívoro, volador, cruel y cabrón como ninguno? Olvídate de poder capturar uno vivo, eso seguro, porque luchan a muerte y atacan a cualquier ser viviente que se les ponga a tiro. Y los pocos que he visto muertos, me parece a mí que a manos de otros de su especie que les dieron caña por ponerse chulos, no parecían ser de gran utilidad para nada. No apetece comerse su carne, la piel que los cubren es demasiado gorda para trabajarla bien y huele a mierda, e intentar quitarles esos dientes afilados como como las dagas de Ochodedos sólo te servirá para perder unos cuantos de tus propios dedos a cambio de… unas cuchillas muy afiladas (bueno, eso igual mola para afeitarse).
La pelambre de la chepa apesta incluso meses después de habérsela arrancado, así que no vale ni para abrigo.
Las zarpas y la tarra, quizá, como trofeo. Si veo a alguien con un collar con dos o tres garras de esas, me cagaré encima y me alejaré del tío tanto como me sea posible. Y si tienes lo que hay que tener, trepa una de esas torres y busca unos huevos para hacerte una tortilla, majo. Hablando de tortillas, conozco a uno que con unas patatas y los tentáculos cocidos de uno que nos encontramos muerto, bien pringados de aceite de terraburón, nos hizo un plato de lo más apañao.

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