Bestiario del Páramo: Polillosivas

BestiarioDrSiriousHola trons.

Como todo quisqui sabe, el Páramo está lleno de bichos peligrosos, que te pueden arrancar las pelotas a poco que te descuides. Normalmente la basca se va por ahí a verlas venir, sin coscarse de qué bestia se puede encontrar, y luego pasa lo que pasa. Por eso he decidido dedicar mi vida a ser un masca de estos temas, siendo Bichólogo y Mutardólogo Oficial del Gremio Electroprotéico de la Carne y el Metano de Puentechatarra (del que soy miembro fundador, y también presidente, secretario, tesorero y especialista de campo). Soy el doctor Sarious e intentaré en esta Guía de los animales, criaturas y mutaciones del Páramo realizar un estudio chachi de los bichos que pueblan nuestro mundo.

En general cuando vas por el Páramo y ves alguno de los bichos que lo pueblan, lo que se te viene a la mente es que algún Creador tarado y un poco subnormal le dio por coger partes de animales y juntarlas al tuntún para ver qué cosas raras salían. Pues bien, con las polillosivas es que se ha lucido el campeón. Enormes polillones (que no pollones, que eso es el hijo de mi prima, que vaya como calza el chaval), que sueltan ácido corrosivo mientras aletean. ¿Por qué? Pues yo que sé, porque sí.

Descripción

Aunque la gente conoce a las polillosivas principalmente ya en su estado de polilla, estas no nacen así directamente. Lo hacen como unas larvas u orugas que llegan al tamaño de un bebé, y casi tan arrugadas y feas como uno. Son de un color verde mierdoso con algunas manchas entre violáceo y rosa, y tienen unos pelacos muy tiesos que si los tocas se te queda la piel con ronchas durante una semana.

Luego cuando ya son polillas, pues el cuerpo es un poco más delgado y largo que como orugas, pero como además tienen unas alas así tipo mariposa pues acaban siendo mucho más grandes, llegando al metro y medio de punta del ala a punta del ala, cuando están totalmente desplegadas. El color del cuerpo es parecido al que tenían de oruga pero con los colores más fuertes, y las alas pues tienen tonos verdes, marrones, morados y amarillos, ahí entremezclados, y en cada una se forma una especie de dibujo que parece el ojete de un bufamello. Lo más raruno de todo es que estas alas exudan ácido, muy corrosivo para todo menos para ellas, y que cuando aletean va salpicando a todos lados. Así que si veis una mantened la distancia porque os puede armar un cristo de cojones.

Hábitat

En general las polillosivas adultas suelen andar por ahí aleteando de noche, aunque ver alguna de día tampoco es raro, raro, y te las puedes encontrar por cualquier parte. Sin embargo, las orugas sólo pueden sobrevivir en zonas con charcas de ácido, ya sean naturales como las Tierras Ácidas, o en algunos restos del Mundo de Antaño. Así que es de suponer que las polillosivas adultas van allí cuando tienen que soltar sus huevos para que sus retoños nazcan allí. Ahora bien, de lo que no tengo ni jodida idea es de si las parejas también chingan allí o las hembras ya llegan preñadas, porque la verdad es que nunca he podido encontrarme a un par de polillosivas montándoselo.

Comportamiento

En su estado de larva u oruga, las polillosivas se dedican a arrastrarse por las zonas de las charcas ácidas y comer, arrastrarse y comer, arrastrarse y comer. Ya está, eso es todo. Se zampan una extraña planta que crecen por esos sitios conocida como saviácida. No hay que ser un genio para saber porqué la llaman así. Tú ponte a arrancar una de estas y te puedes quedar sin dedos si la savia, que es altamente corrosiva, te salpica la mano.

Llega un momento en que se ponen gordotas a reventar, y entonces hacen un capullo alrededor de ellas, y ahí se quedan dentro un par de semanas en lo que, según he leído en un libro, se llama “fase de pupación”. Será que se están haciendo pupa ahí dentro o yo que sé. El caso es que pasado ese tiempo se abre el capullo, y hala, magia, ya no hay una oruga sino que hay una polillosiva con todas las de la ley.

Luego como adulto se dedica a aletear en busca de alimento, que va desde plantas a restos de comida. El caso es que por alguna razón que no entiendo, las alas van soltando un ácido corrosivo, que a ella no le hace nada. Pero lo ridículo es que normalmente cuando está comiendo, va ahí arrollando el ácido y destrozando la comida que se zampa, por lo que tiene que buscar más comida. Ya sabéis de algunas caravanas comerciales que han acampado de noche, han visto cómo todo su cargamento ha sido destrozado por unas polillosivas en busca de alimento.

Cuando vuelan el ácido de sus alas va salpicando a todas partes, como el chucho de mi vecina después de mojarse… bueno, y su marido también. Es fácil saber por donde ha pasado una viendo los pequeñas marcas de quemaduras del ácido por todas partes. Pero por suerte no son agresivas, ni te andan persiguiendo si corres ni esas cosas. Así que si ves una simplemente apártate de su camino y no acabarás como un queso de esos con agujeros.

Usos

En principio este es uno de esos bichos que la gente normal simplemente quiere tener lejos y que no se le ocurriría usarlo para nada sin tener un problema mental. Pero siempre hay algún tarao que va más allá, y resulta que el órgano secretor del ácido, bien tratado, es uno de los ingredientes más apreciados por algunos de los cocineros más majaras de la zona de Puentechatarra. Ahora bien, capturar uno de estos bichos al vuelo y luego andar rajándolos sin abrasarse es casi imposible. Así que el truqui está en pillar un capullo en la fase final antes de eclosionar, pero tampoco muy cerca de ese momento cuando abrir el capullo puede ser como una bomba corrosiva. Lo justo para que la polillosiva no esté ya lo suficientemente formada para sudar ácido pero no demasiado pronto porque glándula aún no estaría a tope y usada como condimento no sirve para nada. Vamos, que ya puede quedar rico lo que cocines para que el riesgo merezca la pena.

Me han llegado rumores de que alguna gente rara que vive en las Tierras Ácidas los usa de alguna manera como arma, pero nada de primera mano, por lo que lo voy a poner bastante en duda.

 

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Un comentario

  1. ohhhh que bonita mariposillaa…… ARRRRGGGH MI CARA MI CARA, PUTO BICHO DE LOS COJO….

    mi madre ve esto y la da un chungo, les tiene fobia desde chica XDDD
    por cierto, “alguna gente rara que vive en las Tierras Acidas los usa como arama”… ejem…cof cof….ejem… XD

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