Personalidades del Páramo: Ochodedos

Ochodedos

-¿Esta es tu primera “Arena” verdad chico? Se nota, todos los nuevos vais de chulitos. Pero en cuanto salgas ahí fuera y tu adversario vea que la cicatriz más grande que tienes es la que te hiciste a los diecidos años cayéndote de un peñasco intentando coger huevos de meacharcas, se te borrará esa sonrisa de perdonavidas de tu cara.

Si tienes suerte y tu Kely te ha entrenado bien, puede que sobrevivas una Arena más. Pero créeme, no es así, vas a luchar el primero, justo después de los galligartos, e incluso antes de los perros, eso es que confían tanto en ti como un mutardo en el Quinto Reich. Posiblemente hayan incluso apostado en tu contra.

-Eso va en contra de la Ley del Pozo, un Kely no puede apostar en un combate donde participa uno de sus miembros.

-¡Qué pardillo! Eso es lo que nos hacen creer, pero hay formas de eludir la Ley. Y tú tron, debes ser el 2 a 1 de una de ellas.

Yo ya llevo diecitres Arenas en casi todos los fosos de Sinagua, todo un logro, pero lejos de las treinta y cinco que lleva Ochodedos. He tenido suerte, y no porque sea bueno, sino porque mi Kely siempre hace algún chanchullo… o lo hago yo. Así ganan poco en las apuestas traseras, pero más de lo que les iba a dar si me sacaran en un combate con alguno de las malas bestias que hay por ahí. Todo hasta que recuperen el dinero que les debo y les deje de ser útil, y me pongan después de los galligartos y antes de los perros.

Pero quien sabe, a lo mejor es que no tienes ni una cicatriz porque nunca te han herido de lo bueno que eres. jajajajaja. No, en serio. ¿Tu has visto a Ochodedos? Tiene cicatrices hasta en el paladar, y no hay un luchador mejor que él. Las apuestas se cotizan a 10 contra 1, si alguien es tan gilipollas de apostar en su contra y Ochodedos muere, se hace con un arsenal. El tío es que es bueno, pero te digo, no es el mejor, se ha cargado a tíos mucho más fuertes y expertos que él, pero la gente le apoya, y créeme cuando estás tras esa puerta, los vítores de la peña te dan un brazo más. Bueno, aunque yo ya tengo tres, nunca viene mal un cuarto. Es como una roca… pero una roca que en un momento dado entra en un estado de furia salvaje. Seguro que has visto de pequeño algún espectáculo de lucha de esos que son como teatrillo. En realidad todo está ensayado, y uno de los luchadores recibe golpes y recibe hasta que de repente parece acordarse de cómo se lucha, empieza a hacer algunos gestos ridículos y le da po’l pelo al otro. Bueno, pues Ochodedos parece uno de esos tipos, pero abriendo cabezas de verdad.

La peña lo adora, el tío es puro espectáculo y da a la gente lo que la gente quiere ver, corta cabezas cuando toca, amputa cuando conviene, perdona cuando hay que perdonar y hace trampas sin que se note… demasiado. Los tiene en la palma de la mano… aunque la mano tenga cuatro dedos jajajaja.  ¿Sabes la historia de por qué lo llaman así verdad?

-Porque los perdió en un combate supongo ¿no?

-Pues sí que eres nuevo colega. Antes no se llamaba así, era conocido por… bueno no sé como lo llamaban, pero era un mierda como tú. Poco a poco se fue haciendo un nombre, y engrandeciendo la fama del Kely Mirinda, y cuando venció a Mascachapas, su valor aumentó como un martinejo nervioso. Pero Dentrium, el Señor del Kely Pepsi se ofreció a  pagar toda la deuda de Ochodedos, nosécuantas cajas de cartuchos, darle la “carta de libertad de deuda” y un salario digno de un doctor del foso. El Kely Mirinda, sabía que según La Ley “Si la oferta es más que justa tienes que aceptarla por cojones”, así que tuvo que dejar que Ochodedos decidiera. El capullo, en contra de todo pronóstico contestó a Dentrium: “Antes me corto un dedo que abandonar mi Casa”.

Durante El Gran Castañazo, pero no el de ahora, no, el bueno, el de toda la vida, hubo como colofón el típico todos contra todos por equipos como el que tenemos ahora, en el que quedaban en pie Cenizo, Mamaostias y Ochodedos de Mirinda y Carne Picada de Pepsi. Ya tenían el torneo por Casas ganado, las apuestas de último truja estaban 32 a 1, cuando de pronto Ochodedos le clavó por la espalda una lanza a Cenizo y otra a Mamaostias, sus propios compañeros. Todo el foso enmudeció, estaba claramente infringiendo la Ley, lo que llevaba automáticamente a la muerte, porque no podía elegir “Combate de castigo” por liarla parda porque ya estaba combatiendo. Pero Ochodedos muy tranquilo, se sacó su faca, se cortó un dedo y lo lanzó a la tribuna de los Señores, diciendo aquella famosa frase que se convertiría en el refrán popular: “Antes me corto un dedo”. Cogió la lata de Pepsi del escudo de un cadáver y se quitó la suya de Mirinda. Así que no inflingía la Ley, porque “El que avisa, no es traidor”.

Algunas malas lenguas cuentan que Ochodedos apostó bajocuerda a favor del Kely Pepsi y se sacó una fortuna de estrangis, a parte de lo que le ofrecía Dentrium por el cambio.

Y por eso, y por hacerlo de nuevo con el Kely Coke, le llaman Ochodedos, a lo mejor si nuestra Kely Tab le ofrece algo mejor, lo tendremos que llamar Sietededos.

Escucha chico, ya suena la sirena, nos toca salir, pero no te preocupes, antes me cortaría uno de los tres dedos que me quedan en la segunda mano izquierda que permitir que te pasase algo.

Ochodedos

De nombre y padres desconocidos, el que conocemos ahora como Ochodedos se crió en Mierdero, un vertedero de desperdicios cerca de los pilares este de Puentechatarra, que recoge a los descastados de ese asentamiento (aquellos tan inútiles o tullidos como para valerse por sí mismos o trabajar para un gremio, parias y todo aquel que no posee una familia o banda que pueda encargarse de él).

En uno de los barridos que hacen a veces los tratantes de luchadores en busca de desgraciados sin demasiado apego por su vida, lo recogieron a él y otros chicos de Mierdero con la promesa de formarlos como luchadores. La intención real del tratante es usarlos como demostración de lo que pueden hacer los verdaderos luchadores y bestias en la subasta para los Kelys.
Tras un par de días, todos los chicos acaban muertos o salvajemente mutilados excepto Ochodedos, que finalmente es encerrado en una jaula con dos perromorfos. Sorprendentemente, a la mañana siguiente los perromorfos estaban a sus pies hechos pedazos. Se los había cargado con sus dientes y manos desnudas. Allí se gana sus primeras cicatrices en Sinagua.

Albrech Pyum, el señor del Kely Mirinda, que estaba allí negociando por un poco de carne fresca para su casa, queda totalmente impresionado con este chico y decide pagar por Ochodedos y el costo de los perromorfos para llevárselo a su Kely.
Ochodedos comienza a ser entrenado como luchador, y aunque no destaca por ser especialmente hábil, gana todas y cada una de sus peleas. Se muestra increíblemente resistente al dolor y el cansancio físico, y brutalmente fuerte, y sabe sacar fuerzas de flaqueza cuando se necesitan.
Ochodedos, que aún no tiene su apodo, hace que le llamen como siempre se habían dirigido a él, Tú.

En un ataque de furia, mata a Damon Serrucho, luchador veterano del Kely Mirinda, cuando este trata de humillarlo en la cantina. En lugar de ejecutarlo como manda la normativa de la casa, Pyum decide aprovechar el salvajismo del chico y confiar en él. Ochodedos substituirá a Serrucho en la pelea contra el campeón del Kely Pepsi, Ramm Ramírez. Como castigo, si sobrevive deberá ceder sus honorarios a MIrinda hasta pagar los costes de Serrucho más la compensación a Pepsi por el cambio imprevisto de luchador.
En la pelea Ramm es superior a Ochodedos, pero este vuelve de hacer valer su brutal resistencia física, y gravemente herido, logra dar un vuelco a la pelea y devorar a bocados parte de la cara de Ramm (al que desde entonces se le conocería como Skeletor).

En los siguientes años la fama de Ochodedos sube como la espuma, y derrota un rival tras otro. Todas las peleas acaban prácticamente igual, Ochodedos, que no destaca por su habilidad, aguanta una y otra embestida. Pero su resistencia sobrehumana le hace sobreponerse a terribles heridas, y su brutalidad innata le lleva siempre a la victoria. El público sabe que una pelea de Ochodedos es equivalente a espectáculo sangriento y lo adora por ello.

Ochodedos se hace con el favor de Pyum dentro del Kely, e incluso se rumorea que en un “amplio sentido”.

Reese Howard, el que era campeón de Mirinda, tiene su recelos sobre la atención de Pyum hacia esta nueva estrella. Ochodedos no se anda con contemplaciones, y soluciona esto arrancándole la cabeza a Reese de cuajo, si bien a cambio de luchar por tratar de mantener sus tripas en el sitio.

Tras recuperarse de la pelea, Ochodedos amplía su deuda con su Kely al coste de Reese mas los beneficios de 3 años.
El Kely Kas desafía a Ochodedos con su mejor luchador, Mascachapas, la bestia del pozo. Kas trampean la pelea y fingen un fallo en las fosas de bestias y sueltan dos perromorfos contra Ochodedos en plena pelea.
Ochodedos acaba con los perromorfos y Mascachapas. Acaba hecho una masa sanguinolenta al final de la pelea, pero sobrevive a sus heridas como es habitual en él.

El Kely Pepsi realiza la ya famosa propuesta sobre Ochodedos, ofreciéndose a pagar su coste y saldar sus deudas con Mirinda, y este formula su celebre frase “antes me corto un dedo que abandonar mi Ludus”. Tras esto Ochodedos, prosigue su carrera legendaria como luchador.

Jester Santiago organiza el primer Gran Castañazo, una pelea multitudinaria por equipos de luchadores del pozo en pleno yermo, fuera de Sinagua. Quedan en pie Cenizo, Mamaostias y Ochodedos de Mirinda y Carne Picada de Pepsi. De manera sorprendente, se carga a sus compañeros y se cambia al Kely Pepsi en medio de la pelea, mientras se corta un dedo y se libra de la ejecución por su argucia. Allí se gana el nuevo apodo de Nuevededos.
Se rumorea que el mismo Ochodedos apostó contra su casa durante la pelea. Pepsi paga un auténtico arsenal por Ochodedos, los costos acumulados por este, más los de los difuntos Mamaostias y Cenizo. Albrech Pyum, señor del Kely Mirinda se hace mas rico de lo que nunca fué, pero su Kely se convierte en una de segunda división al haber perdido a sus mejores luchadores durante el Gran Castañazo.

Jester Santiago, tras el éxito del primer Gran Castañazo, organiza el ¡¡¡GRAN CASTAÑAZO 2: GOLPE MORTAL!!! El Kely Red Bull se hace con la victoria y Ochodedos cae malherido a primeras de cambio. Se rumorea que Albrech Pyum invierte gran parte de su fortuna en amañar la pelea, paga a varias casas, incluso a luchadores de la casa Pepsi, para que se ignoren entre ellos y tomen a Ochodedos como objetivo primordial en la pelea.
Ochodedos se gana una decena más de cicatrices, pero ni con esas dan con sus huesos en la fosa.
El mal papel en el Gran Castañazo 2 anima a Jess Cortacojones, campeona de Red Bull a desafiar a Ochodedos. La puñalada en la entrepierna que le asesta en la pelea cabrea aún más a Ochodedos, el cual le arranca el brazo a Jess y la mata a base de golpearla con él. Ochodedos aún conserva lo que queda de el cráneo de Jess a forma de coquilla en su armadura. Y eso sí, nadie se atreve a comentar el estado de la virilidad de Ochodedos, el último que lo hizo acabó con el espinazo roto y la cabeza introducida por su propio culo.

Albrech Pyum y sus guardaespaldas personales desaparecen una noche a la salida de la taberna La Ostra Azul. Se rumorea que Ochodedos se cobró venganza sobre su antiguo señor, pero no hay pruebas de ello ni cadáveres, así que tampoco castigo.

Ochodedos prosigue su fulgurante carrera como luchador, pero pierde ante Radiactivo Radshenko, del Kely Coke. Tras meses de recuperación, llega a tiempo y en forma para ¡¡¡EL GRAN CASTAÑAZO 3: VUELVE CON VENGANZA!!! Al final del Castañazo quedan en pie Ochodedos de Pepsi, Radshenko de Coke, Los gemelos Carston de 7Up y Mary Masacre de Sprite.

Mary acaba Masacrada, los gemelos Carston serían de ahora en adelante Sólo Carston, y Radshenko perdería una mano junto a la pelea. Sólo quedaría en pie Ochodedos, el cual, recogiendo la chapa de Coke del pecho del malherido Raschenko repetiría su famosa frase “antes me corto un dedo” y se cambiaría de casa ante el estupor de Dentrium, el señor del Kely Pepsi.

Vuelven los rumores de que el ahora ya por fin llamado Ochodedos, apostó contra su propia casa.
Tras esto, y por miedo de que el ejemplo se extienda entre todos los luchadores, los Señores del Pozo deciden formular nuevas reglas sobre los combates de pozo, en los que impiden la traición a su propio Kely aunque se avise por adelantado.

Actualmente Ochodedos prosigue su fulgurante carrera como luchador del pozo, engrandeciendo su fama y la de su actual Kely Coke… al menos hasta que se le ocurra otra argucia o pagar su propio coste con la fortuna que lleva acumulada.

Deja un comentario